• Barbara Victoria Niveyro
  • Link original AQUI
04__bisagra___[1].jpgCortesía de Bisagra | Mapeando espacios alternativos del panorama artístico latinoamericano

Estos espacios tienen en común la necesidad de concentrarse en el territorio propio, no como una intención de plantear límites ya que todos enfatizan la necesidad de un intercambio cultural, sino como forma de transformar las problemáticas sociales y de legitimar lo autóctono, desde adentro, como un grito de independencia. 

“En Lima existe un vacío muy grande al momento de hablar de arte contemporáneo. Es así que Bisagra se presenta como una respuesta que interpela a un entorno artístico potente y muchas veces invisible. Somos un aglutinador que aparece para tender puentes en nuestro sector “. Juan Diego Tobalina, artista y miembro de Bisagra.

¿Cómo puedo ser útil para los artistas? Como comunicadora y como productora esa pregunta me visita todos los días. ¿Cómo hacer para que su trabajo llegue al público masivo? Aún en el “primer mundo”, y en una ciudad como Nueva York, ser artista y llegar a fin de mes es una ecuación de difícil resolución. Ni hablar de cómo costear las herramientas de formación y de producción.
¿Cómo es esta situación en El Caribe? ¿Y en El Salvador? ¿Y en Bolivia? Sí, hay galerías, museos, talleres de artistas de renombre; pero tener una oportunidad en algunos de esos espacios es un lujo más parecido a un sueño imposible. La competitividad, la masividad y el ritmo que hay que sostener para mantenerse visible, conforman un cocktail asfixiante para cualquiera que quiera dedicarse a crear arte. Al mismo tiempo que ser reconocido implica estar en una posición de privilegio: la historia nos muestra que los entes que filtran lo que se exhibe y lo que no se exhibe lo han hecho priorizando a artistas clásicos por sobre artistas vanguardistas, artistas blancos por sobre artistas de color, artistas ellos por sobre artistas ellas.
Aún con mucho camino por recorrer podemos decir que en el último medio siglo éste es un contexto que comienza a transformarse: cada vez más se cuestionan los parámetros de las instituciones del mundo del arte, se replantean y recuperan artistas y obras que han sido ignorados, se revisan los porcentajes de masculinos y femeninos que se exhiben, se observa que la diversidad cultural debe estar representada, y se ofrecen programas que acercan las artes a los sectores más marginados, entre otras muchas iniciativas del nuevo mundo artístico.
Con el objetivo de ofrecer un panorama latinoamericano sobre los espacios alternativos que están al servicio de la formación y la difusión del arte contemporáneo, desde ARTEINFORMADO nos contactamos con Bisagra (Perú), La ENE (Argentina), Lugar a dudas (Colombia), Kiosko Galería (Bolivia), TEOR/éTica (Costa Rica), Yaxs (Guatemala), y YES Contemporary Art (El Salvador).
Des-estandarizando lo estandarizado
“…promover, fomentar y desarrollar la investigación, el estudio y la difusión de las prácticas artísticas de la región centroamericana y del Caribe, con énfasis en las artes visuales, y sin menoscabo de incluir otras áreas del mundo, así como estimular la participación activa de artistas e intelectuales en la articulación de un pensamiento propio de la región”. Así se presenta TEOR/ética, espacio de investigación y difusión fundado en Costa Rica en 1999 por Virginia Pérez-Ratton. “Apoyamos el arte pues creemos que éste todavía ofrece posibilidades reales para hacer referencia a temas complejos, conflictivos o problemáticos, que suelen ser ignorados o expulsados de algunas esferas de la vida”, nos cuenta el equipo de TEOR/ética encabezado por Gabriela Sáenz-ShelbyMiguel A. LópezMaría Paola Malavasi, Daniela Morales, Paula Piedra y Gloriana Amador .
Mirar con ojo crítico las decisiones institucionales, poner en crisis determinados consensos sociales, observar qué le pasa a lo otro -o a lo propio- que quedó silenciado, es un accionar común entre estos espacios. Otro caso es el de El Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo, más conocido como La Ene, fundado en el 2010 en la capital de Argentina. Su directora, Sofía Dourron, nos cuenta: “La Ene fue fundada cuando el paisaje institucional de Buenos Aires pasaba por un momento de gran decaimiento. Buscamos llamar la atención sobre la importancia de impulsar proyectos institucionales que respondan a las necesidades de la comunidad artística y sobre la necesidad de repensar los modelos instalados en nuestro tejido cultural. La Ene produce un cruce entre entre lo institucional y lo independiente, que da lugar a prácticas más dinámicas y experimentales, articulando estos dos ámbitos de la cultura. Somos una plataforma para la crítica, la investigación y la transformación de los modos institucionales en los cuales el arte se produce, se legitima y se distribuye en la actualidad”.
Desde la ciudad colombiana de Cali, Víctor Albarracín y Óscar Muñoz de Lugar a Dudas, destacan: “El reto es seguir expandiendo nuestro radio de acción y lograr acercarnos a muchas otras cosas que ocurren en Cali y que no son registradas por el radar de la cultura oficial. Pensamos que en este momento no sólo la cultura es necesaria, sino también la ‘Ocultura’, todo eso que ocurre fuera del ojo del gran público, protegido por un manto de anonimato, por la confianza en no ser vistos. Si bien para nosotros es un gran reto llegar a nuevas audiencias y construir públicos, somos también cada vez más sensibles a procesos que requieren una cierta protección del ojo público, un espacio para crecer sin sentirse expuestos a la mirada de otros”. Lugar a dudas se plantea además como un laboratorio para fomentar el conocimiento del arte y provocar la interacción de la comunidad a través de las prácticas artísticas, desarrollado programas de exhibiciones, residencias y proyectos de divulgación cultural.
Desde adentro
Estos espacios tienen en común la necesidad de concentrarse en el territorio propio, no como una intención de plantear límites ya que todos enfatizan la necesidad de un intercambio cultural, sino como forma de transformar las problemáticas sociales y de legitimar lo autóctono, desde adentro, como un grito de independencia.
En ese sentido, Paulina Zamora, directora de YAXS, nos explica: “Desde hace décadas ha sido necesario tener un foco local que provea los materiales y la infraestructura para llevar a cabo esas investigaciones, no sólo para un público nacional sino también internacional. Aspiramos a que cuando se investigue sobre el arte en Guatemala, los curadores, críticos, teóricos y demás profesionales se desplacen al país para llevarlas a cabo en lugar de hacerlo desde sus lugares de origen que no permiten contextualizar los contenidos”. Y sobre los desafíos en Guatemala agrega: “Acá imperan las precariedades y la lista es larga. La idea de YAXS se empezó a gestar por la insatisfacción con las soluciones dadas a esas precariedades tanto por parte del Estado como del sector privado. En ese sentido, había todo por hacer. Ahora, otro tema es cómo crear nuevos públicos. En ese aspecto, las diferentes becas nos permitirán ampliar el apoyo, no sólo a las artes visuales, sino a toda disciplina creativa y a proyectos multidisciplinarios, y eso a su vez permite que se constituyan nuevos públicos”. ?Entre los fuertes de YAXS se encuentra su programa de becas, que incluye: Residencia Artística Internacional, Beca a la Investigación y Creación Artística, Beca para Investigación en Arte e Intercambio Cultural en el Extranjero, Beca para Publicaciones sobre Arte y Pensamiento Contemporáneo y Beca para el Desarrollo de Programas de Pedagogía en Arte.
Otro caso para destacar es el de Y.ES, una iniciativa de Robert S. Wennett y Mario Cader-Frech Foundation, fundado en El Salvador hace 15 años. Su directora y curadora Claire Breukel nos dice: “Ampliando el foco en las artes de Centroamérica, la evolución del arte en la comunidad de El Salvador se está desarrollando con buen ritmo, y, constantemente, avanzamos pensando estrategias que anticipen las necesidades del artista. No vemos a El Salvador como un espacio geográfico, sino como un espacio metafórico que incluye su diáspora (teniendo en cuenta que 1 de cada 4 salvadoreños viven fuera del país). Nuestro programa se concentra en presentar al mundo el arte de El Salvador mediante exhibiciones, publicaciones y viajes. Por ejemplo, un momento especial se dio el año pasado, cuando pudimos traer al artista Óscar Díaz a El Salvador, luego de estar exiliado por 18 años. Nuestra tarea es la de conectar a la comunidad artística y ayudarlos a desarrollar sus carreras”.
Y hacia afuera
Una de las principales características del arte contemporáneo es la del trabajo colectivo. Si bien se rescatan las identidades, el arte contemporáneo aparece en los lugares menos esperados y propone encuentros ideológicos y físicos allí donde no estaban.
En ese marco, hablamos con Ana María Unterladstaetter, coordinadora de Kiosko Galería, plataforma que actúa respondiendo al contexto boliviano y que impulsa nexos entre público y artistas: “?Somos el único espacio dedicado exclusivamente al arte contemporáneo en Bolivia, además de ser uno de los pocos espacios que funciona de manera completamente independiente, lo cual brinda un carácter libre y autónomo a la propuesta Kiosko/NUBE: Kiosko inició a nivel Bolivia, con el transcurso del tiempo y con la creación de NUBE hemos logrado actuar internacionalmente. Proponiendo proyectos diversos que se enfoquen en distintas audiencias, para a través de los mismos poder crear nexos entre público y artistas, que aporten a la innovación social”. Kiosko fue creado en el 2006 por un colectivo de artistas en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el cual trabaja con aliados como Red Triangle Arts Trust, Gasworks, Fundación Iberê Camargo y Videobrasil.
Kiosko, al igual que TEOR/ética, Lugar a Dudas y otros, son parte de Arts Collaboratory, fundada en el 2007 por las fundaciones holandesas DOEN e Hivos como plataformas de conocimiento e intercambio de las artes de África, Asia, América Latina y Medio Oriente. Se trata de una red de espacios compuesta por más de 23 organizaciones globales, enfocada en las prácticas artísticas y en los procesos de cambios, que funciona como un punto de encuentro para sus integrantes, proponiendo colaboraciones y construyendo soporte tanto económico como sensible para el ecosistema que componen.
Otro ejemplo de estas sinergias es el de La Ene, Sofía Dourron resalta: “La Ene articula y desdibuja los límites entre lo independiente y lo institucional, se vincula tanto con instituciones locales e internacionales como el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el Centro Cultural Kirchner de Argentina, la Sala Miró Quesada de Perú, la feria Art Dubai de los Emiratos Árabes Unidos, como también con espacios independientes locales y del resto de Latinoamérica como Bikini Wax y Cráter Invertido de México, Galería Daniel Morón de Chile y Aurora de Brasil”.
Presente permanente
Entonces nos preguntamos: ¿será coincidencia que estas transformaciones sucedan junto al recorrido que hace el arte contemporáneo desde los años 70, en donde el arte se basa en la producción de conceptos por sobre la producción de mercancías y en donde se rescatan las sinergias por sobre los nombres propios? Pensando en los cambios que impulsan este nuevo panorama latinoamericano, y citando a César Aira en su ensayo ‘Sobre el arte contemporáneo’ en el que se analiza la relación entre el arte y la literatura, reflexionamos: “El nombre que eligieron, sin exprimirse mucho el cerebro y con escasa visión de futuro, fue el de Arte Contemporáneo. Un nombre perfectamente absurdo, ni descriptivo ni provocativo ni geográfico, de una neutralidad apabullante, casi paródica. Pero, curiosamente, el nombre prendió, y quedó, y por su permanencia misma, que ya de por sí es paradójica, ha empezado a tomar sentido; entre otras cosas, o principalmente, porque lo que designa, aún en su enorme variedad, tiene rasgos comunes, una cierta atmósfera común, que es la de la coincidencia en un momento histórico que reniega lúdicamente de la Historia para desplegarse como un presente permanente”.
América Latina toma las riendas de su cuerpo, que cruza obstáculos y muros como un gigante despertando de la siesta. Listo para jugar el juego, pero esta vez, con reglas y motivos propios.