CHRONICLES / PLACES

por Bárbara Victoria

66

“The Bronx Is Up And I’m Brooklyn Down”*

Llamo a mi abuelo a Buenos Aires para contarle que crucé el Brooklyn Bridge en bicicleta. “¿El qué?´´, me grita, entre que es un poco sordo y no sabe nada de inglés. Le explico que es un puente que une un distrito con otro, Brooklyn con Manhattan. Le cuento que Brooklyn fue históricamente el hogar de la clase trabajadora de Nueva York. También le digo que es una de las cunas del hip hop. “¿Hip hop?´´. ¨Sí abuelo, hacéte la idea de que es algo así como el tango allá¨.

“The Passage Over The River”**

Vengo posponiendo la experiencia porque he cruzado el puente como viajante cada vez que recibo visitas. Sé que turistas y ciclistas tienen algo así como sentidos opuestos. Cuando se trata de atracciones como el Empire State o la Estatua de la Libertad, les digo a mis amigos que estoy ocupada. Pero para cruzar el puente siempre hago espacio en mi agenda. Se trata de un ícono con el que uno puede interactuar. No es para quedarse mirando. Es para entrar en calor e ir a hacer algo del otro lado. Algunos recomiendan empezar el trayecto desde Brooklyn para mantener la mirada en dirección a Manhattan. Lo cierto es que está obligado detenerse a observar, y eso va a ser en y con todos los sentidos.

Lo importante es que sea una excusa para salir a caminar y agasajarse del otro lado del río. De día llevo a mis amigos a una sodería en Carroll Gardens, Brooklyn Farmacy & Soda Fountain –y viene bien para seguir por la línea de clásicos con historia ya que abre sus puertas desde 1920. Si es de noche, Dick & Jane’s Bar en Fort Greene funciona para escaparse del mundo mediante el aroma de un rico Cavalier –y de otros tragos que encontrarás por precios más amigables que los que se encuentran en Manhattan.

¨I ride around town cause my ride is fly¨*

“Piba, ¿y usás casco?”, me pregunta mi abuelo. A la hora de ir a uno de los puntos más aglomerados de la ciudad, en una ciudad de por sí extremadamente aglomerada, antes que el casco me olvido de mi nombre. Los viajantes no son el mayor reto sino el nivel de precaución que hay que tener para cruzar puntos tan transitados como el Brooklyn Bridge en hora pico. Con lo cual, si estás de paseo y la última vez que anduviste en bici fue cuando tenías diez años, ¡suspendé! Guardá la bici para Prospect Park en Brooklyn o para Waterfront Greenway en Manhattan. Pero si sos de esos ciclistas sabiondos que se amalgaman con su vehículo, ¡andá, disfrutá el trayecto y su panorama! Es incluso posible ir todos los días a trabajar cruzando el puente. A los turistas se los puede alertar con la campana de la bici, usándola con antelación, con exageración y muy fuerte. No hay mucho que hacer con los horarios: el viajante no tiene horario. Va a estar ahí, con su cámara, con su falta de preocupación y, principalmente, con su vagancia para leer las indicaciones que dicen, con claridad, que de esta línea para acá van los peatones, y para allá los ciclistas. Pero también están alertas, así que sujetá tu campana/bocina/altoparlante fiel al manubrio y arrancá.

“Hey good looking, you know you gotta be from Brooklyn!”***

Sí, una vez que empezás a fundirte con los ritmos de este barrio y sus noches despabiladas, puede que, alguna que otra vez  al igual que a todos los seres humanos sensibles de esta Tierra, te quedes dormido y tengas que salir volando a trabajar. En ese caso, lo más parecido a volar es cruzar en bici el Manhattan Bridge. Está bien, no tiene la vista del Brooklyn Bridge que te hace empezar el día con adrenalina suficiente para despertar a todos en la oficina. Pero tampoco tiene esos adorables viajantes que por el bien común te hacen bajar la velocidad de tus ciclos a través del East River. Cuando se trate de volar considerá este plan B que además viene bien para dejarse sorprender con nuevas rutas.

¨You better have a pass when you cross that bridge¨****

En bici, caminando o corriendo, anden por esta esta parte del mapa de Nueva York. Piensen en el Brooklyn Bridge como las puertas abiertas a este barrio que, en su constante transformación, tiene cada día algo más para dar.

Bonus Track *Verso de la canción Hello Brooklyn de Beastie Boys **Verso del poema Crossing Brooklyn Ferry de Walt Whitman. Poema sobre este trayecto pero en ferry y 200 años atrás. Aquí extracto en español. ***Verso de la canción Brooklyn’s In The House de Cut Master D.C. ****Verso de la canción Lighters Up de Lil’ Kim.

 

Enero 2015

Post original: http://www.neweuropetours.eu/blog/new-york/66-notas-para-andar-brooklyn-bridge